viernes, 19 de noviembre de 2010

COMUNICANDO UN CONOCIMIENTO



En esta oportunidad, culminando el proceso visitamos una escuela de niños. Consideramos que desde la infancia, se deben impartir todos los procesos educativos, sin olvidar reforzarlos en la juventud y en la vida adulta. Además de contarles el proceso que llevamos en la asignatura y el por qué estábamos allí, surgieron muchos cuestionamientos por parte de los niños cómo: a dónde se va toda la basura del mundo? Los indigentes (locos de la calle) para qué viven en los basureros cuidando la basura?, entre muchas otras inquietudes que surgían de los pequeños.


Lo más importante, fue que luego de explicarles lo que pretendíamos hacer, nos dirigimos a ellos y les dimos una orientación acerca de cómo se debían manejar las basuras. Algunos afirmaban haber visto las bolsas de colores, pero casi ninguno sabía para que se utilizaba cada una. Tenían la idea de que la roja era para cosas que tuviesen que ver con sangre, y la verde cosas de la naturaleza, como por ejemplo cáscaras de frutas.


Después observamos el lugar buscando los recipientes de basura, pero en algunos salones la basura se depositaba era en cajas. Por lo demás, la profesora que nos atendió quedo muy agradecida por la orientación a los niños; pero nos limitó el registro fotográfico (sólo nos permitió tomar estas dos fotos), porque nos explicó algunas restricciones que tienen desde el bienestar familiar, para exhibir fotografías de menores. Específicamente sus rostros.

Finalmente, agradecemos esta oportunidad de interactuar con las entidades que se afectan positivamente por la conservación del medio ambiente y aquellas que tienen por objeto la educación. A veces vemos las cosas de forma externa e ignoramos que al interior hay todo un proceso organizado que nos garantiza un bienestar a todos o evita que nos contaminemos con los desechos. Como personas de forma individual creemos que podemos contribuir con la educación de todas las personas, en cuanto a la separación de residuos. Es decir, es cierto que hay bolsas de colores, para un residuo determinado, pero muchas personas no saben para qué es cada cual y arrojan las basuras de forma indiscriminada, lo que daña todo el proceso de reciclaje. Y bien, a nivel profesional consideramos que desde nuestra casa y nuestro consultorio odontológico, podemos realizar estas pequeñas actividades que nada nos cuestan, pero que mucho  favorecen a la salud de las personas y al cuidado del medio.



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